Desde niña soñó con cantar y décadas después decidió hacerlo realidad. Olga Lidia Hernández Cabra nos deja un pensamiento: “Los sueños no tienen fecha de caducidad”.
Desde niña soñó con cantar y décadas después decidió hacerlo realidad. Olga Lidia Hernández Cabra nos deja un pensamiento: “Los sueños no tienen fecha de caducidad”.
Olga Lidia Hernández Cabra decía que “los sueños no tienen fecha de caducidad”. Y quizá pocas frases podrían explicar mejor la historia de esta gran mujer choapense que durante muchos años guardó su deseo de cantar y que, cuando tuvo nuevamente la oportunidad, decidió subir a los escenarios para hacerlo realidad.
Olga falleció a los 56 años de edad, a pocos días de cumplir 57, después de enfrentar durante los últimos años el cáncer.
La noticia de su muerte causó pesar entre familiares, amigos y personas que la conocieron en Las Choapas, pero también entre quienes durante los últimos años descubrieron otra faceta de ella: la de la mujer que decidió recuperar una ilusión nacida desde su infancia y convertirse en cantante.
Olga sera vela en la casa familiar, en la calle Revolución 1602, colonia Campo Nuevo, en Las Choapas.
UNA CHOAPENSE QUE SOÑABA CON CANTAR
Olga Lidia Hernández Cabra nació en Las Choapas, Veracruz, el 13 de septiembre de 1969. Fue hija de Porfirio Hernández Morales y Olga Eneida Cabra Marini.
Creció junto a sus hermanos José Luis, Gladys, Fredy, Porfirio y María de los Ángeles Hernández Cabra.
Formó su propia familia al lado de su esposo, Juan José de León Cabrera, y fue madre de Frida Anaid y Yair Antonio de León Hernández.
Desde niña sintió atracción por la música. Durante sus años de primaria y secundaria buscaba participar en actividades artísticas, pero, como ocurre con tantas historias, después llegaron otras responsabilidades.
El trabajo, el matrimonio, los hijos y la vida familiar ocuparon su tiempo.
El sueño de cantar quedó esperando.
Pero nunca desapareció.
DÉCADAS DESPUÉS VOLVIÓ POR SU SUEÑO
Fue en 2018 cuando Olga decidió comenzar formalmente a prepararse en el canto y tomó clases en la Casa de Cultura Frida Kahlo de Las Choapas.
Aquella decisión abriría una etapa que probablemente ni ella misma imaginaba hasta dónde podría llevarla.
Participó en Las Choapas Canta, donde obtuvo el tercer lugar en categoría libre, y comenzó a presentarse en diferentes eventos de la ciudad.
Pero Olga quería algo más que simplemente subir a cantar.
Quería aprender.
Buscó preparación vocal y llegó a tomar clases con Lula Ross, reconocida vocal coach que ha participado en la formación de intérpretes y concursantes de programas musicales.
Los escenarios comenzaron entonces a ocupar un espacio cada vez más importante en su vida.
“EL CORAZÓN CHOAPENSE”
Su participación en la segunda generación del concurso regional Ídolo del Sur, realizada en 2023, significó uno de los momentos de mayor proyección de su carrera artística.
Olga llegó hasta la final y obtuvo el tercer lugar de la competencia.
Su personalidad, compañerismo y manera de desenvolverse frente al público también le permitieron ganarse el cariño de quienes siguieron el concurso.
Fue entonces cuando comenzó a ser identificada artísticamente como “El Corazón Choapense”.
Su repertorio transitó por la balada, el pop latino y la música ranchera, con influencias de intérpretes como Yuri, María José, Yuridia y Rocío Dúrcal.
Como parte de esa etapa grabó además “Amarte más y más”, tema compuesto por Nate Padua y producido por Carlos Neo, acompañado de su propio videoclip.
SU VOZ LLEGÓ MÁS LEJOS
Olga siguió buscando escenarios.
En 2024 participó en el Karaoke World Championships México, competencia nacional realizada en Coatzacoalcos, donde avanzó hasta la tercera ronda.
Ya no era aquella niña que buscaba una oportunidad para cantar en los eventos escolares.
Era una mujer adulta que había decidido que todavía estaba a tiempo de hacer aquello que durante tantos años había querido.
En entrevistas concedidas durante aquella etapa, Olga habló precisamente de esa historia y dejó una frase que hoy adquiere un significado especial:
“Los sueños no tienen fecha de caducidad”.
Ella misma terminó convirtiéndose en ejemplo de esas palabras.
CANTÓ MIENTRAS ENFRENTABA LA ENFERMEDAD
Durante los últimos años, Olga enfrentó el cáncer.
La enfermedad formó parte de una etapa difícil de su vida, pero no consiguió borrar completamente los escenarios.
Todavía en octubre de 2025, PRESENCIA.MX registró su participación durante la celebración por el 50 aniversario de la Escuela Secundaria Técnica número 40 de Las Choapas, donde interpretó varias canciones ante los asistentes.
La música que había esperado durante décadas seguía acompañándola.
EL SUEÑO SÍ SE CUMPLIÓ
Este miércoles, Olga se despidió de sus seres queridos y de Las Choapas…
Pero se queda el recuerdo de sus presentaciones, concursos, canciones y aquella determinación de comenzar cuando para muchos podría parecer demasiado tarde.
Olga no alcanzó a cumplir los 57 años.
Pero alcanzó lo que tanto había deseado desde niña: Cantar.
Subió a los escenarios, se preparó, concursó, grabó una canción, representó a su tierra y permitió que muchas personas la conocieran como “El Corazón Choapense”.
Quizá por eso aquella frase que alguna vez utilizó para hablar de su propia historia hoy puede servir también para despedirla:
Los sueños no tienen fecha de caducidad.
Y Olga Lidia Hernández Cabra cumplió el suyo.
#Video Olga se fue, pero nos deja sus canciones, su voz…
Amarte más y más es parte del sueño que aquella niña choapense guardó durante años y que finalmente convirtió en realidad.
Ella lo decía mejor:
“Los sueños no caducan”.
Hoy su historia lo confirma.