Los extitulares de Cultura y Protección Civil aseguran que trabajaron con recursos propios; el de Asuntos Religiosos denunció una presunta agresión del guardaespaldas del alcalde de Nanchital.
Los extitulares de Cultura y Protección Civil aseguran que trabajaron con recursos propios; el de Asuntos Religiosos denunció una presunta agresión del guardaespaldas del alcalde de Nanchital.
A nueve meses del inicio de su administración, el alcalde José Luis Pérez Salinas enfrenta señalamientos de cuatro funcionarios separados de sus cargos. Los ahora extitulares de Casa de Cultura y Protección Civil aseguran que fueron despedidos sin que les explicaran los motivos, pese a haber trabajado con carencias de equipo y presupuesto.
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Las bajas corresponden a María Elizabeth Barrales Aguirre, de Casa de Cultura; Juan Antonio Valdez Martínez, de Protección Civil; Óscar Guillermo Hernández García, de Asuntos Religiosos, y René Valdez, de Alumbrado Público.
Los testimonios de los excolaboradores colocan bajo cuestionamiento tanto las decisiones del presidente municipal de Movimiento Ciudadano como las condiciones en que operaban algunas dependencias.
Reactivó Cultura con talleres y aportaciones de su bolsillo
María Elizabeth Barrales Aguirre, docente jubilada, relató que en enero recibió una Casa de Cultura en condiciones de abandono y sin talleres activos. Durante los nueve meses que permaneció al frente, aseguró haber puesto en marcha 16 talleres, entre permanentes y temporales, para habitantes del municipio.
Según su testimonio, parte de ese trabajo se sostuvo con dinero de su propio salario, utilizado para comprar materiales y realizar adecuaciones, además de donaciones de amigos y ciudadanos.
La exdirectora señaló que solicitó sillas, computadora e impresora, pero el Ayuntamiento no proporcionó ese equipo básico. Después de reactivar las actividades, afirmó, fue separada del cargo sin conocer la razón.
Gestionó una pipa; horas después lo despidieron
Juan Antonio Valdez Martínez, jubilado del área de contraincendios de Petróleos Mexicanos, también denunció falta de apoyo para operar Protección Civil.
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Explicó que al comenzar la administración encontró unidades sin torretas ni sirenas y con llantas en malas condiciones. A ello se sumaba una plantilla reducida: apenas dos elementos por guardia para atender un servicio permanente.
Ante esas carencias, aseguró que utilizó recursos propios y recurrió a contactos del gremio de bomberos para conseguir mangueras y equipo de protección personal.
Una de sus gestiones fue obtener, ante el Gobierno del Estado, una pipa con bomba de alta presión. Según relató, la unidad fue entregada en las oficinas regionales de Protección Civil en Coatzacoalcos, horas antes de que le notificaran su salida.
Valdez Martínez sostuvo que tampoco recibió una explicación sobre su despido.
Asuntos Religiosos denuncia agresión
A las separaciones se suma la de Óscar Guillermo Hernández García, quien encabezaba Asuntos Religiosos y denunció haber sido agredido por el guardaespaldas del alcalde.
Hernández García aseguró que presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado y pidió a la gobernadora Rocío Nahle que se investigue al presidente municipal.
Por su parte, René Valdez, separado de la Dirección de Alumbrado Público, atribuyó directamente su despido a Pérez Salinas.
El antecedente del sueldo
Los señalamientos se suman a la polémica por las percepciones del alcalde. De acuerdo con lo referido en abril por la gobernadora Rocío Nahle, Pérez Salinas recibía alrededor de 90 mil pesos mensuales, incluidas compensaciones, una cantidad superior a los 84 mil 750 pesos que señaló como su salario.
Ahora, las denuncias de sus excolaboradores abren otro frente: funcionarios que aseguran haber sostenido actividades municipales con recursos propios y que terminaron separados de sus cargos sin una explicación.